Multirriesgo Agrícola: la importancia de diferenciar las coberturas y evitar confusiones en el mercado asegurador

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Multirriesgo Agrícola: la importancia de diferenciar las coberturas y evitar confusiones en el mercado asegurador

El seguro agrícola ha evolucionado a lo largo del tiempo, incorporando distintas alternativas de cobertura para proteger la producción frente a eventos climáticos. Sin embargo, no todas las pólizas ofrecen el mismo alcance y resulta fundamental comprender sus diferencias, especialmente cuando se utiliza la denominación Multirriesgo Agrícola.

Históricamente, la cobertura básica del ramo Granizo contempla los daños ocasionados por piedra, generalmente con una franquicia no deducible del 6%. Esto significa que, si el daño supera ese porcentaje, la aseguradora indemniza la totalidad del perjuicio. También existen alternativas con franquicias no deducibles del 10% o deducibles del 5%, 10% y 15%, que permiten reducir el costo del seguro.

A esta protección se suman coberturas como incendio del cultivo, cuya indemnización puede alcanzar el 80% o el 100%, según la aseguradora, y resiembra, destinada a proteger los cultivos antes de alcanzar el estadio de cobertura plena. Esta última suele contemplar un 20%, aunque existen opciones del 50% e incluso del 100% desde la emergencia de la planta.

Asimismo, el mercado ofrece adicionales frente a inundación, falta de piso, sequía y heladas tardías. Estas coberturas generalmente contemplan franquicias del 20% o 30%, aplicables sobre el lote o el área afectada, según las condiciones contratadas.

¿Qué diferencia al verdadero Multirriesgo Agrícola?

Emanuel Calvo, fundador de Cubus Broker de Seguros, señala una distinción fundamental entre estas coberturas y lo que históricamente se conoció como Multirriesgo Agrícola.

Esta modalidad tenía como objetivo garantizar un rendimiento mínimo de cosecha, expresado en quintales por hectárea, que permitiera al productor agropecuario cubrir los costos de producción ante determinados eventos climáticos.

Por ejemplo, si una póliza garantizaba una producción de 15 quintales por hectárea y, como consecuencia de un evento climático cubierto, el rendimiento final era de 10 quintales, la aseguradora indemnizaba la diferencia equivalente a 5 quintales por hectárea.

Para establecer esa garantía se realizaba una inspección previa del campo, considerando variables como el cultivo, la ubicación geográfica, la tecnología aplicada y los costos de producción.

Es importante destacar que esta modalidad no contemplaba pérdidas derivadas de enfermedades, falta de aplicación de fertilizantes o agroquímicos, abandono del lote u otras situaciones ajenas a los riesgos climáticos cubiertos.

Una denominación que puede generar confusión

Emanuel observa que actualmente, en el marco de algunas iniciativas impulsadas por gobiernos provinciales para acompañar a productores agropecuarios que implementan determinadas prácticas de manejo del suelo, se presentan coberturas bajo la denominación de Multirriesgo Agrícola.

Sin embargo, advierte que, en ciertos casos, estas propuestas corresponden a seguros de granizo con coberturas adicionales, cuyo alcance difiere del concepto tradicional de Multirriesgo Agrícola como garantía de rendimiento mínimo de cosecha.

Esta diferencia no es menor: mientras una cobertura de granizo con adicionales indemniza daños conforme a los riesgos, límites y franquicias establecidos en la póliza, el Multirriesgo Agrícola, en su concepción histórica, buscaba garantizar un nivel mínimo de producción frente a determinados eventos climáticos.

El rol fundamental del PAS

Frente a este escenario, Emanuel destaca la necesidad de que los profesionales del seguro presten especial atención a las consultas de sus clientes.

Comprender y explicar correctamente el alcance de cada cobertura resulta esencial para evitar expectativas equivocadas sobre las indemnizaciones y garantizar un asesoramiento adecuado.

La precisión en las denominaciones y la claridad sobre las condiciones de contratación son aspectos fundamentales para que el productor agropecuario conozca qué riesgos está transfiriendo a la aseguradora y cuáles continúan bajo su responsabilidad.

En definitiva, distinguir entre un seguro de granizo con adicionales y una verdadera garantía de rendimiento agrícola es una tarea clave para el asesoramiento profesional de los PAS.

Equipo de Comunicación de Cubus

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